Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

«8 apellidos vascos»

Como mucha gente en España este mes hemos visto la película «8 apellidos vascos» y nos ha encantado. ¿Por qué nos habremos reído tanto, siendo una película tan simple? Para quien todavía no la haya visto os diremos que se trata de la típica comedia romántica, chico conoce a chica y busca la manera de conseguirla.  Hasta aquí todo muy típico, pero entonces ¿por qué es la película española más taquillera, de momento, del año?

Coincidimos con la opinión de que el éxito de esta película radica en hablar descaradamente de cosas que hasta ahora se consideraban tabú, por ejemplo de la kale borroca, del nacionalismo vasco, del Rh…de tantos temas que hasta ahora nadie se había atrevido a ponerlos en pantalla y desmontarlos desde el humor.

Freud hablaba del chiste como herramienta para enfrentar el conflicto, gracias al chiste se desbloquean los temores a decir lo indecible.

Quizás para haber llegado hasta aquí ha hecho falta que gente que está en el «epicentro» del conflicto, vascos que viven día a día con los estereotipos nacionalistas, se hayan atrevido desde hace años a reírse de ellos mismos. Un buen ejemplo de esto es  «Vaya semanita», programa de ETB,  donde se tocan muchos temas relacionados con la convivencia social, familiar y política,  siempre en clave de humor.

El tabú que se desarrolla dentro de una cultura va formando parte de la identidad del grupo. ¿Por qué un grupo permite que se instalen ideas que restringen el derecho a opinar libremente? Suele ocurrir que  aparezcan silenciosamente  en momentos de conflicto social, crisis económica, etc. de este modo el tabú viene a sustituir el pensamiento y a través de el se cree saber la solución a los problemas. Es como  salir de la duda radicalizando la respuesta (no existen los colores solo puede ser blanco o negro). Pero lo que empieza siendo un posicionamiento radical de unos pocos, si la tensión no cesa, puede que se «apunten» más, que finalmente impongan una idea como única posible. En este estado de cosas ya es muy difícil decir no o pensar diferente.

A todos nos vienen a la cabeza casos históricos donde un grupo loco dominó a la mayoría y  obligó a aceptar «la verdad».

El chiste es el camino. El humor despeja la rigidez, permite que se pueda volver a pensar.

 

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