Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Adoctrinamiento en la Escuela

Estas son don definiciones de la palabra ADOCTRINAR:

1-“Enseñar los principios de una determinada creencia o doctrina, especialmente con la intención de ganar partidarios”.
2-“Dar instrucciones a alguien sobre cómo tiene que comportarse u obrar”.

Y estas, dos definiciones de la palabra EDUCAR:

  1. “Desarrollar las facultades intelectuales y morales de una persona”.
  2. “Dirigir, encaminar, adoctrinar.

En la última definición educar y adoctrinar coinciden, en la vida real a veces también.

A simple vista podemos pensar que  adoctrinar y educar son cosas muy distintas porque sus objetivos lo son. Educar dota de autonomía porque desarrolla el pensamiento propio y  la libre elección. Mientras que adoctrinar sienta las bases del pensamiento único e impide pensar diferente de quien  instruye.

Algunas diferencias:

1-En el adoctrinamiento, lo que importa es la doctrina, el adoctrinado es un sujeto pasivo mero receptáculo del ideario,  además de someterse a los mensajes sin cuestionamiento alguno, se perpetúa   una situación de dependencia y “lealtad” hacia la doctrina y hacia el adoctrinador.

2-En la educación este proceso de dependencia tiene que ver solo con el aprendizaje y el reconocimiento del no saber.

3-En el adoctrinamiento no hay desarrollo del pensamiento ni de ideas diferentes que cambien el  orden de los postulados, muy al contrario,  la situación se perpetúa e incluso se fanatiza.

4.En la educación  se promueve la diferencia y el pensamiento evoluciona. La relación entre educador y educando se transforma en relación independiente entre iguales.

5-El adoctrinamiento busca la pertenencia al grupo de iguales, la educación la individuación e independencia frente al grupo.

6-La educación prepara para tener libre pensamiento, que en muchos momentos implica  capacidad para tolerar  la soledad del que piensa diferente porque suele quedarse sólo sin el apoyo de “la manada”.

La relación que predomina en el adoctrinamiento es una relación de poder, en la que se genera primero una relación de dependencia que  antepone el deseo o ideología del que manda a las necesidades de desarrollo del que obedece,  en el caso de los niños y adolescentes,  se aprovecha su vulnerabilidad,  para hacerles fervientes defensores. Es por esta vulnerabilidad y dependencia  que la escuela debe ser un espacio protegido, a salvo de adoctrinamiento.

La escuela no está para decir a los niños lo que tienen que pensar, sino para que piensen, pero por desgracia a veces la educación no se eleva hacia sus objetivos y se queda asentada en el adoctrinamiento político, científico, racional, memorístico, automático, que convierte a los niños y adolescentes en meros clones  propagandísticos, en vez de en seres auténticos y diferentes.

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