Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Cómo hacer de tu hijo un corrupto: 2ª parte. «El narcisista».

Continuando nuestra saga particular sobre la corrupción, hoy queremos seguir pensando sobre el poder de lo corrupto frente a la honradez. Nos vamos a centrar en el modelo narcisista que, por desgracia, parece que es el modelo de referencia que prima en nuestra sociedad.

¿En que consiste este modelo?

Durante el desarrollo de la personalidad conviven en nuestra mente dos funcionamientos muy diferentes.  Uno más evolucionado,  encaminado a crecer de una manera constructiva respetando a los otros, pudiendo compartir, tolerar la espera y hacer de todas nuestras potencialidades una realidad.  Otro funcionamiento más primitivo, el narcisista, sería el de quererlo todo para uno, no poder esperar, creer que eres el único, que te lo mereces todo y que los demás están en definitiva para servirte.

El funcionamiento narcisista predomina en el nacimiento y es básico para la supervivencia, a través de él se construye una relación con la madre de exclusividad y de exigencia sin la que no se podría sobrevivir, porque es  en estos estadios de la vida cuando el bebé necesita sentir que lo es TODO para su madre.  De este sentimiento nacerá la autoestima, siempre y cuando este funcionamiento narcisista más primitivo se vaya integrando dentro del funcionamiento más evolucionado.

Para hacer el paso de uno a otro es necesario ir dejando espacio entre el deseo y la realización de este, es decir, la madre pasa de ser «conseguidora» a ser facilitadora.  Lo malo de este término es que está  tan contaminado que pensamos que facilitar es igual que conseguir y no es lo mismo, facilitar no es dar algo o hacerlo por otro, es ponerlo a su alcance. En el caso de los niños los padres tendrán que ver hasta donde puede llegar un niño solo e irle facilitando los próximos pasos para ayudarle a crecer.

Si los padres se perpetúan en su papel  de conseguidores se  potenciarán las «bajas pasiones» del niño, que no son otras que creerse con el derecho de tener  todo lo bueno sin esfuerzo alguno, entendiendo que los demás están a su servicio.  En este estancamiento los padres son sobreprotectores y todo lo que sea dolor es malo. Pero hay que pasar por la frustración y el dolor para poder crecer, sin ellos no hay aprendizaje, ni investigación, ni logro.

Mediante la frustración  los niños desarrollan en su mente una instancia psíquica  limitadora, que les pone en contacto con la realidad y les ayuda a entender cuales son las reglas del juego de  la vida: qué se puede y qué no se puede hacer, qué cosas son peligrosas y cuales no. El contacto con la realidad facilita el desarrollo del autoconocimiento. Sin esta instancia psíquica limitadora se favorecerá que predominen los funcionamientos narcisistas de la personalidad que están en todos nosotros y ante los  que tenemos que estar muy atentos para que no tomen el control.

¿Cómo es el mundo del narcisista?

¿Cómo maneja el tiempo?: La capacidad de espera está muy limitada, todo tiene que ser aquí y ahora, el proceso que hay que hacer para conseguir cualquier cosa en la vida  irrita, no se toleran los proyectos a medio y largo plazo. Este puede ser un  motivo de fracaso escolar, empresarial y abandonos  de todo tipo.

¿Cómo se relaciona en grupo?:Para el narcisista las personas son consideradas como objetos de su propiedad que tienen que satisfacer sus deseos, por esto el narcisista convierte sus relaciones en relaciones de uso y abuso.  En grupo el narcisista no obtiene  gratificación por la alegría de saber y comprender, pues las tareas son meros medios para conseguir más notoriedad. Tampoco consigue motivación a través de la empatía, del compartir, etc. Los otros miembros del grupo no son vistos como iguales, se relaciona con ellos verticalmente, como en una relación de poder y control (o puede o le pueden).

¿Cómo se relaciona emocionalmente con el otro? Quiere repetir la misma situación que ha vivido con sus padres, quiere convertir al otro en su «mamá» y espera que se le conceda todo lo que desea sin ni siquiera pedirlo. Es la búsqueda desesperada de una relación imposible, de una relación ideal. De la admiración y la entrega total se pasa al odio porque las relaciones están construidas sin ver al otro, el otro es un mero espejismo de lo que el narcisista quiere que sea.

¿Cómo construyen su identidad? Al contrario de lo que pueda parecer, el narcisista es alguien muy frágil, a pesar de todo el poder que pueda ejercer sobre los demás, del control y del intento desesperado de conseguir lo que quieren, no tienen una identidad fuerte.  Dependen de cómo el entorno les esté valorando para sentirse fuertes. Para ellos no existen situaciones de tránsito hacia un objetivo,  sólo existe el éxito o el fracaso, en el éxito se muestran «seguros de si mismos» pero cuando cambian las tornas no tienen ningún tipo de recurso para superarlo, porque no los han desarrollado.  El contacto con la realidad  va puliendo y fortaleciendo  la personalidad y como el narcisista evita constantemente este contacto, recluyéndose en un mundo ideal donde el es el rey, a poco que la fachada se rompa lo que aparece es su desnudez.

Continuará…

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