Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Cuidar da Superpoderes. Maternidad/ Liderazgo

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Aprender a cuidar resulta imprescindible para crecer y convertirnos en seres sensibles, humanos.

Todo empieza por el cuidado amoroso que presta la madre a su bebé. En esa relación lo natural es cuidar anteponiendo los intereses del bebé a los propios, generando un espacio seguro y bello del que el psiquismo incipiente se apropie y  permita aprender a amar: primero a si mismo y luego a todo lo que le rodea.

Esta relación dejará su impronta para ver y sentir la vida: con confianza o con miedo y resentimiento.

Cuando este estado amoroso no se logra construir de manera satisfactoria, promueve  carencias en la relación. Sin suficiente “amor del bueno”  el psiquismo del bebé, luego del niño y más tarde del adulto, quedará en cierto sentido inmerso en un estado de insatisfacción, a veces tan voraz, que le impedirá mirar hacia afuera y descubrir todas las maravillas que encierra el mundo. Es una necesidad sin nombre, abstracta, que se hará imperiosa en  deseos impacientes de todo tipo. Esa voracidad impedirá la calma, el disfrute verdadero, la confianza, la inteligencia creadora y mermará las posibilidades de ser la mejor persona que pudiera haber sido: como padre o madre/ como líder de un grupo.

Cuidar requiere atención emocional, que las personas tengan sensibilidad para la belleza y la antepongan a cualquier cosa.  ¿De qué estamos hablando?, un ejemplo cotidiano de esto: muchas veces las fiestas infantiles que se celebran en los parques parecen estar descompensadas, por un lado hay mucho amor hacia los invitados y sobre todo hacia el cumpleañero, pero suele ocurrir que en el mejor de los casos recojan la basura y la dejen cerca de una papelera. No aciertan a entender que hay que sacar fuera del parque la basura y depositarla en un contenedor. Mientras todo fueron congratulaciones no hubo tiempo de pensar en otras cosas. Doloroso resulta ver como algunos árboles quedan cuajados de restos de globos de colores con resignación.

Sin salir del parque tampoco se entiende por qué se recogen los excrementos de los perros para luego dejarlos en el suelo, ¿cuidamos pero sin pasarnos? Es como si se cuidase pero sin un verdadero sentido generoso y constructivo, como si se temiese pasar la raya de la  mediocridad.

La peor parte se la llevan aquellos que además parece que tienen cierta intención de trasgredir y romper con el pacto social de “cuida para que te cuiden”. El otro día en Toledo en la iglesia de San Román del sigo XIII, en la torre, sin vigilante alguno, se enciende un cigarro un joven. Sorprende la falta de tacto social, sensibilidad artística y respeto por lo que ha conseguido mantenerse a través del tiempo.

Cuidar es lo que da sentido a nuestra vida, lo que nos da categoría y verdadero atractivo social y personal. Quien cuida “sin miedo a ser descubierto”, ha dejado de ser un niño lleno de carencias y muerto de hambre, se convierte en alguien digno de ser seguido, con superpoderes.

Es aquí donde debería encontrarse el objetivo de cualquier curso sobre liderazgo: desarrollar  líderes con capacidad de amar, de ser generosos, con sentido de grupo y  sin miedo a cuidar. Esta capacidad está en las manos de cualquiera, sólo hace falta ser consciente de nuestro niño carente, darle cariño y muchos límites, y emprender el camino de cuidar al otro como a ti mismo. Hacer valer la belleza de las cosas, de la naturaleza, de las personas sin salirnos de este camino ni dar marcha atrás.

  1. Veroca Responder

    Bravo!! Si fuéramos capaces de funcionar desde ahí, todo sería muy diferente. Gracias por el recordatorio!!!

  2. Actualidad y Psicoanálisis Responder

    Gracias Veroca. Sería interesante poder pensar qué podemos hacer cada uno, a veces son pequeños gestos.

  3. Ignacio Fernández-Vega Feijóo Responder

    Gracias por compartirlo, muchas veces nos olvidamos de lo que realmente importa. Bss

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