Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

El bullying a Rita Barberá

Hoy queremos hablar de la muerte de Rita Barberá, no para hablar de política, sino para entender algunos de los funcionamientos mentales que se disparan en los grupos.

imgres-1

Los adolescentes cuando hacen bullying, se lo hacen al más frágil,  depositando en él sus propios temores. Estos temores tienen que ver con sus sentimientos de inseguridad e impotencia, por ejemplo: el temor a no ser lo suficientemente fuertes y valiosos para gustar sexualmente, a no ser lo suficientemente inteligentes para defender sus ideas…, en definitiva, temor a no tener los recursos necesarios para sobrevivir como adultos, a no dar la talla.

Anuncios en radio y televisión sobre Bullying nos advierten de cómo el grupo permanece en silencio mientras algunos de sus miembros se ocupan de «aclarar» que el incapaz  es otro y que ya han tomado cartas en el asunto. Los miembros del grupo asienten y permiten que ocurra por miedo a convertirse en el siguiente acosado y porque de este modo también mitigan su angustia.

En el momento en el que el grupo tenga una emergencia y sienta que su supervivencia está amenazada, elegirá un chivo expiatorio que reúna las condiciones para depositar  lo indeseable en él.  Como un grupo en este estado mental es incapaz de pensar y sólo puede reaccionar, tiene la  fantasía inconsciente de que con hacer esto es suficiente para alejar los demonios.

¿Qué requisitos debe reunir una persona para ser el acosado de un grupo?

En primer lugar no ser el «más malo» porque al más malo no le puedes pegar.   Que sea vulnerable, que tenga ciertos visos de humanidad donde puedas hacerle mella, por ejemplo dejándolo solo, minando su autoestima con insultos y provocaciones. Que sea confiado y no levante  muros de protección.  Que necesite al grupo, que lo valore (a un psicópata no se le puede hacer bullying).

En los últimos meses  Rita Barberá, como si de una marioneta se tratase, pasó de ser la gran esperanza del PP, la que más logros había conseguido para su ciudad, la que resistía contra viento y marea una elección tras otra, a ser el pelele al que todos apaleaban.

Desde este punto de partida entendemos que a Rita Barberá la dejaron sola como a una apestada, porque  para  todos los grupos  era la depositaria de  la basura ( su propio partido, la oposición, el Congreso y el Senado), nadie la quería a su lado no fuera a generarse un efecto contagio.

A Rita Barberá le hicieron bullying, se convirtió en el chivo expiatorio porque  reunía las condiciones de aislamiento, soledad e indefensión  para hacer el papel que le obligaba el grupo  y de este modo mantener su cohesión en un momento donde sobre  los partidos y  líderes políticos de todas las épocas desde la Transición planea la sombra de la corrupción.

Llegados a este punto parece imprescindible señalar a alguien como el «gran corrupto».  Pero de este modo el problema sigue donde estaba, no se  resuelve nada, la inseguridad en el caso de los adolescentes o la corrupción en el caso de los políticos, porque cuando no media el pensamiento y la acción se apodera del grupo, no se avanza ni se crece.

 

  1. Alfredo García Responder

    Muy bueno el artículo, creo que hace falta que esta parte de la verdad se exponga después de haber tenido tanta intoxicación con los medios. Aún recuerdo la foto que circuló por todas las televisiones de Rita Barberá dormida en el escaño, en lo que me pareció un ataque indigno en un momento de debilidad, daba la impresión de estar medicada. Hay que distinguir entre las responsabilidades políticas y penales, que las había y de enormes proporciones, y la licencia para denigrar públicamente a una persona. Por no hablar del caso de Dolores Vázquez a la que se linchó en en todas las cadenas siendo inocente. En este caso, esta mujer no parecía muy simpática, no era especialmente guapa y era lesbiana, solo le faltó que le pintasen una diana en la espalda para atizarla más fuerte.

  2. Actualidad y Psicoanálisis Responder

    Los grupos pueden ser muy constructivos pero también lo contrario. Es muy común ver como los miembros de un grupo diluyen su individualidad y amparados en el anonimato de la masa grupal se atreven a dar rienda suelta a todas sus miserias y complejos.

Deja un comentario

captcha *