Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Feminismo: ¿Se está queriendo manipular la causa?

 

Hoy queremos pensar en la situación del feminismo en España. ¿A qué se debe que  casi a nadie se le haya ocurrido pensar que  “la eminencia médica” fuese una mujer?

Alex Grijelmo, periodista y escritoren relación al acertijo del vídeo dice lo siguiente:

Nos hallamos ante un ejemplo similar a los que exponíamos en un artículo anterior (EL PAÍS del 25 de febrero, No es sexista la lengua, sino su uso).Entonces planteábamos estos dos casos: 1. “En el concurso de belleza participaron veinte jóvenes” (y el receptor entiende “mujeres”); 2. “Entre sólo tres policías detuvieron a los diez terroristas” (y se entiende dos veces “hombres” al oír “policías” y “terroristas”). Así que, como se ve, estas trampas funcionan con los dos sexos.

La explicación radica en que resolvemos las ambigüedades proyectando sobre ellas la experiencia más intensa, ya se trate de personas, animales o plantas. Si oímos la palabra “árboles”, también pensaremos en los pinos que tenemos cerca y discriminaremos a los cipreses. Y si en nuestro entorno las eminencias médicas, los policías y los terroristas son hombres, y los concursos de belleza que vemos por televisión muestran a mujeres, no se debe echar la culpa ni al hablante, ni al receptor ni a la lengua, sino a la realidad. Y por tanto es la realidad lo que debemos cambiar.

Por otro lado:

Felipe González,  abogado, profesor universitario y político, secretario general del Partido Socialista Obrero Español desde 1974 hasta 1997 y tercer presidente del Gobierno de España, declara en una entrevista reciente

 El momento actual, en que el problema no se deriva de una igualdad formal legal, que también, solo se resolverá como una lucha de poder, cuando de verdad el poder sea tan femenino como masculino. Es una lucha de poder en el sentido más profundo: porque lo que sigue dominando es la interpretación masculina de las relaciones de poder y eso es lo sorprendente. En esta fase creo que se plantean relaciones de poder y no una reivindicación.

Es precisamente la lucha de poder lo que aumenta las desigualdades en el mundo, abre brechas entre países, entre ricos y pobres, hombres y mujeres y hace que la economía no tenga normas morales y éticas que cuiden de la humanidad.

En prensa escrita en “El Pais” del 18 de marzo de 2018,  un articulo llamado “El liderazgo de las jóvenes hace renacer el feminismo” expone dos testimonios, uno de una mujer de 62 años que cuenta su experiencia cómo mujer en una época “..en la que las mujeres empezaron a reivindicar sus derechos en una sociedad que no les permitía abortar ni divorciarse, ni abrir una cuenta corriente sin el permiso de su marido..” y otro de una joven actual “Yo empecé a darme cuenta en la universidad de que me daba miedo intervenir en las asambleas mixtas, de que  tenia muchas inseguridades, de que me sentía juzgada..cuando empece a participar en grupos solo de mujeres vi que tenia cosas que decir y que el machismo imperante no lo facilitaba..”

En España se hizo necesario una fuerte presión feminista para conseguir que los derechos legales fuesen iguales para hombres y mujeres. Parece que de lo que habla la joven no es exactamente de lo mismo, nosotras creemos que está confundiendo falta de madurez para expresar su opinión con prohibición de expresarla. Siempre encontraremos personas que no piensen como nosotros y esto nos incomode.

Cayetana Alvarez de Toledo, periodista e historiadora española y exmiembro del Partido Popular dice:

Holanda es de los países más avanzados, y analistas y científicos no entienden cómo es posible que en un país tan avanzado tenga tan altas tasas de trabajo temporal de mujeres. Y es que resulta que les gusta. Prefieren el trabajo temporal porque además les permite tener tiempo con sus hijos. Y las mujeres priorizan eso en general por encima de sus maridos hombres.

Los hombres y mujeres no somos iguales, afortunadamente en la variedad está el gusto. A veces se confunde igualdad con ser igual, que las mujeres tengan intereses distintos, por ejemplo preferir criar a sus hijos frente al dinero.

La causa feminista es fácilmente dirigida hacia otras causas e intereses. No dejemos que nos la roben.

 

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