Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Góticos: la tribu urbana.

Hace unas semanas se celebró en Madrid el III Congreso sobre arte, literatura y cultura gótica urbana.  En diferentes medios se hicieron eco de este encuentro, abriéndose  un debate paralelo sobre «lo gótico» en la actualidad, por ejemplo las tribus urbanas que asumen una estética gótica.

Quisiéramos profundizar un poco más y no quedarnos sólo en las formas, vestimentas y looks variados. Queremos pensar sobre la función de las tribus urbanas en la adolescencia.

¿Qué puede significar el negro, las calaveras, los cementerios, los vampiros…?  ¿Qué se esconde detrás del uniforme gótico?

Lo primero que se nos viene a la cabeza es el duelo, el luto.   ¿Pero luto por qué?

Ser adolescente significa tener que hacer un duelo por la infancia, por lo que se deja atrás, no es una etapa fácil por eso algunos pueden quedar atrapados en la pena. Pensamos que este podría ser el caso de los góticos, pero no debemos generalizar, porque dentro del grupo también hay diferencias.

El otro día escuchamos en la radio,  ejemplos de oyentes que conocían a algún gótico. Uno de ellos hablaba de un joven que trabajaba con él. Debajo del mono de trabajo iba de negro y en la mascarilla siempre llevaba algún motivo gótico: una tela de araña, un vampiro, etc. Un día el oyente le preguntó si su novia también era gótica igual que él, el compañero muy contento le dijo que sí, que le iba a traer una foto. Al día siguiente apareció con un reportaje de los dos en un cementerio.

En el mismo programa llamaba otro chico diciendo lo preocupado que estaba por una amiga suya que había llevado lo gótico al extremo, no solo vestía y se pintaba de negro sino que en su casa todos los objetos eran negros: sábanas, vajilla, las paredes estaban pintadas de negro y lo último que estaba haciendo era buscar colorantes alimenticios para teñir toda su comida de negro.

Lo gótico esconde diferentes situaciones. En la primera puede estar escondiendo una dificultad para entrar en lo adulto, para separarse definitivamente de lo infantil utilizando este look y esta manera de vivir, para quedar en un mundo intermedio.  Es probable que la pertenencia a la tribu  facilite la adaptación y la entrada al mundo adulto. Hay adolescentes que necesitan más tiempo para elaborar la etapa infantil y entrar en el mundo adulto, la pertenencia a un grupo ofrece la oportunidad de hacerlo.

El segundo es claramente diferente, hay un estancamiento en lo negro, es probable que el duelo por la infancia perdida se haya convertido en depresión.  En estos casos ya hay un problema de salud mental.

También tendríamos que pensar en la emoción que genera todo el look gótico, porque normalmente asusta.  Se rodean de objetos relacionados con la muerte que en el inconsciente colectivo siempre han generado miedo.  Es un mecanismo de defensa que consiste en poner el miedo fuera, cuando el que está terriblemente asustado es el gótico.

En este mismo programa una madre llamaba contando como su hija gótica de 15 años  es una niña encantadora.  Al vivir en pueblo la gente no se acerca mucho a ella, pero cuando finalmente lo hacen dicen !pero que dulce es, si es muy simpática!, que se habrán creido, se pregunta la madre, como si por el hecho de vestir como lo hace no pudiera ser simpática.

Está claro que debajo del look hay un claro deseo de espantar, de alejar, de solo relacionarse con los que se sienten iguales. Por eso son una tribu, porque necesitan pertenecer a un grupo donde elaborar sus miedos y dificultades, pero para eso están los grupos, para ayudar al individuo.

Los grupos son catalizadores de muchas ansiedades, por eso son tan necesarios sobre todo en la adolescencia, porque en esta época se pierde el referente paterno, fundamental en la etapa infantil,  y aparece el grupal. Entre todos los miembros del grupo construyen lo que será la nueva identidad adulta.  Los grupos existen a cualquier edad y son útiles para seguir dando sentido, identidad y pertenencia.   Lo malo de un grupo  es que no fomente el crecimiento individual y que los miembros queden diluidos en la identidad grupal y no avancen hacia la individuación, que es cuando uno poco a poco va empezando a funcionar según lo que su identidad le dice y no según lo que el grupo impone.

 

 

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