Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Hijos del entendimiento

Después de ver este anuncio poco se puede añadir. Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras y en este caso la cuidadosa selección de imágenes para alcanzarnos y hacernos pensar, no puede ser más eficaz.

La radicalización es un tema tratado con frecuencia en este blog, nos gusta rescatar noticias que puedan ayudarnos a entender cómo se dispara la mente hacia los rígidos extremos. El miedo suele ser la causa.

¿Qué nos da miedo?

La vida en sus mejores circunstancias   nos pone con frecuencia en situaciones de angustia y temor,  esto es así  para todos pero no todos reaccionamos igual.

En el video  las personas se definen en base a tendencias construidas en la infancia. Casi todos ellos crecieron con una creencia trasmitida de padres a hijos que les hizo sentirse parte de algo: del Betis, taurinos, republicanos… Estas convicciones son aleatorias, no las hemos elegido nosotros  y sin embargo suelen ser los pilares de nuestra identidad.

Cuando  nos quedamos sólo con esa única característica y nos  construimos en base a ella, nuestra identidad puede temblar  con sólo tocarla. Además podemos hacer que toda nuestra vida gire en esa dirección. Es así como encontramos personas que visten, se mueven, hablan, viven, se rodean… de todo lo que tenga que ver con esa única característica, igual que hacen los adolescentes y todos sabemos que lo hacen por sentirse muy frágiles y en busca de identidad.

Sólo cuando podemos madurar, ver más cosas y aceptarlas, es cuando entran en nuestra vida otros pilares que nos sujetan. Siempre se ha dicho que viajar es la mejor medicina para el fanatismo, es verdad, conocer otros puntos de vista, vivirlos y empatizar con ellos hace, para nuestra sorpresa, que tengamos una identidad mejor construida y más sólida.

Personas «fanáticas» de una idea no suelen tener capacidad para dialogar internamente, no se permiten a si mismos discutir en su interior los pros y los contras de las cosas, porque se mueven en el blanco-negro. Pero si la radicalización no es demasiado profunda puede ocurrir, tal y como vimos el otro día, que una persona que siempre se había posicionado en contra del aborto diga: «voy entendiendo que los que lo defienden lo hacen porque creen que es bueno».

En el final del vídeo nos sorprendemos al descubrir que los opuestos son pareja, que han podido trascender la barrera que les separaba y encontrar el resto de cosas que les unía. Para llegar a esto se han tenido que atrever a «desmontar» algunos de sus principios fundamentales cuestionándolos y en este sentido «ser desleales» a sus raíces.  Cuando se tiene la suficiente fortaleza psíquica como para poner en cuestión la identidad más arcaica, estamos a salvo del fanatismo.

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