Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Inteligencias Múltiples

Una amiga nos enseñó ayer las notas del segundo trimestre de su hija de 7 años. Nos contó como al dárselas le dijo: «¡¡mamá vas a flipar con las notas!!», la pobre había mejorado sus calificaciones, pero en actitud todo eran comentarios como: «no participa, molesta al grupo, no colabora, …etc». y …¡claro que la madre flipó!.

Las calificaciones estaban divididas en dos grupos: asignaturas y talleres. Curiosamente en talleres las calificaciones eran mejores y los comentarios eran del tipo: «participa mucho, colabora en grupo, muestra mucho interés..»

Evidentemente no todos los niños «encajan» en el mismo programa educativo. En este caso parece obvio que a la niña le resultaba muy difícil ajustarse a todos los requerimientos de una metodología poco participativa que obliga a permanecer sentado, en silencio… y no así en los talleres dónde hay mayor flexibilidad.

Estos dos modelos de trabajo en clase también pueden ser ejemplo de dos modelos distintos de funcionamiento mental, uno más rígido y controlador y otro más flexible y dinámico. A veces creemos que desde el control rígido se consiguen los objetivos  con más determinación y duración. Pero esto no es verdad, el control rígido responde a la inseguridad y a la creencia de «la letra con sangre entra».

Siempre que trabajamos con padres y profesores les hablamos de los niños como de «cachorros» y como tales ávidos de curiosidad.  Pero de esta afirmación nos surgen varias preguntas:  Si son cachorros, ¿por qué  no tienen curiosidad en clase? ¿por qué están bajos de atención, concentración, interés…?.

Desde el funcionamiento de control rígido no se tolera la espera de los procesos ni  se acepta la diferencia que el adulto tiene con respecto al niño,  confundiendo curiosidad con descontrol.  Los «cachorros» aprenden desde la experiencia, tocando, oliendo, mordiendo,…jugando. Esta manera de colocarse ante  lo nuevo, se puede etiquetar como «molesta al grupo», «no para de moverse», «no colabora»…, sin ver que lo quizás esté ocurriendo es que cada cachorro se coloca delante de los estímulos de múltiples formas, se sorprende por cosas distintas y avanza en su investigación por el camino que construye él. A esta manera diferente de interesarse por las cosas nosotras la llamamos Inteligencias Múltiples. Son las distintas maneras que tiene cada uno de acercarse al conocimiento y a la vida. Si rompemos este proceso, rompemos lo más sagado que tiene el ser humano: su capacidad de ser  él mismo, único y diferente a los demás.

A Gillian Lynne, coreógrafa del Royal Ballet de Londres, conocida por los montajes de obras como Cats y El Fantasma de la Opera, siendo niña sus profesores pidieron a los padres que consultasen por creer que su hija debía tener algún problema intelectual, no prestaba atención en clase y no paraba de moverse. El doctor   se dio cuenta de que no se trataba de un problema, todo lo contrario, era una niña que aprendía por el cuerpo y del movimiento. La dejó sola en una habitación y llevó a los padres para que viesen cómo su hija bailaba mientras esperaba.

El video que os recomendamos ver, además de ser divertido, explica  con mucho ingenio el por qué del  desajuste entre aprendizaje institucional y aprendizaje humano. Todo empezó en la época de la industrialización, en el SXIX,  con la creación de un Sistema Educativo basado en el desarrollo de habilidades sólo académicas y desde entonces sigue así, un tipo de materias quedan jerarquicamente por encima de otras en base a las necesidades de hace más de dos siglos. Prevalece lo intelectual por delante de lo creativo y es por este desfase que no se incorporan nuevas  visiones para el aprendizaje. K. Robinson en el video dice: «la creatividad es tan importante en educación como la alfabetización»

Si la escuela solo tiene  un modelo de niño en la mente, la creatividad, que es el vehículo que todos tenemos para construirnos, queda sin gasolina, y ocurrirá como dijo Picasso «…todos los niños nacen artistas, el problema es seguir siendo artistas mientras crecemos.»

La enseñanza no debería seguir penalizando las múltiples inteligencias, debería aliarse con ellas, permitir que los niños encuentren aquello para lo que verdaderamente están motivados, en lo que verdaderamente van a ser útiles a la sociedad y en lo que van a encontrar mayor felicidad.

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