Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Las emociones son imprescindibles para razonar

El miércoles 12 de septiembre en una radio de ámbito nacional escuchamos al político del Partido Popular,  Xavier García Albiol, decir lo siguiente

“..el independentismo basa sus estrategias y su manera de actuar en las emociones y cuando uno está en el plano de las emociones es muy difícil poder llegar a algún tipo de acuerdo razonable”

¿Para qué sirven las emociones?

Existen dos tipos de comunicación, una más evidente,  la verbal (lo que se dice), y otra información clave para desentrañar lo que realmente está pasando, la emocional  (lo que se siente).

Un ejemplo: ante un inminente cambio de ciudad la hija adolescente encerrada en su habitación protesta a gritos recriminando a sus padres que no la tienen en cuenta, que no la escuchan, que su opinión no sirve de nada…. Los padres en un primer momento se quedan impactados con el mensaje verbal y entran a debatir, con sensación de culpa, intentando demostrarle a su hija que no es verdad.

Si como Xavier García Albiol dice, prescindimos de las emociones porque distorsionan el mensaje, estaremos entrando precisamente en una negociación con un objetivo totalmente equivocado, porque entraríamos a discutir en nuestro ejemplo con la hija,  que ellos no son malos padres y ese no es el tema, eso no es lo que verdaderamente se está comunicando. Si uno tiene en cuenta las emociones, la interpretación es muy diferente, lo que  está comunicando es que se siente muy triste por tener que dejar a sus amigos, que está asustada por el cambio y que estas emociones son totalmente esperables e incluso sanas en una chica de 13 años.

Si no sabemos operar con las emociones es probable que tomemos en serio la recomendacion del Sr. Albiol: olvidarnos de las emociones y  dejar de atender  lo que subyace a la protesta

¿Como se hace para aprovechar el torrente informativo del que nos proveen las emociones?

Existe un procedimiento que permite sacar toda la información a las emociones y es poderse parar a pensar. Lo que ocurre es que si no se entrena, las emociones inundan, y en vez de ser fuente de vida, arrasan. Las emociones han de ser canalizadas como el agua para que esta alimente.

En nuestro modelo de trabajo, ayudamos a tener recursos para parar el torrente emocional y canalizarlo en busca de información y soluciones. La mayoría de las veces, tal como le pasa al señor Albiol, se cree preciso “amputar”, pero por desconocimiento. ¡Que importante seria que todas aquellas personas de las que dependen importantes decisiones estuviesen bien asesorados y formados emocionalmente! 

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