Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

Magia, Maestro KAMO y Donald Trump


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Con frecuencia encontramos publicidad en la que por arte de magia nos aseguran soluciones rápidas y definitivas para todos nuestros problemas.

Cuando somos pequeños necesitamos creer en la magia, en que todo lo que nos apetece, necesitamos, deseamos,… lo tendremos. Esto amortigua nuestra impotencia y nos convierte en seres poderosos, casi con superpoderes. Para los niños es necesario  sentirse así, de este modo utilizan la fantasía para amortiguar su pequeñez.

Que este tipo de mensajes convenza y atraiga a adultos, es sin lugar a dudas porque conecta con esta parte infantil deseosa  de soluciones todopoderosas, bien porque la parte adulta esté “fuera de servicio temporalmente” o porque se trate de adultos que no han desarrollado la capacidad para tolerar el dolor y la frustración que cuesta conseguir  las cosas.

Como adultos hemos de poder tolerar el tiempo que a veces nos lleva dar forma a los proyectos hasta verlos realizados, tenemos que  tolerar la dificultad y el esfuerzo que implica mantener en la mente la ilusión realista cuando las cosas todavía ni tienen forma ni se ve quizás garantizada su viabilidad. Todos los cambios implican esfuerzo, dudas, incertidumbres…

En nuestra profesión encontramos alguna vez personas que acuden al psicólogo con la esperanza de que les solucionemos los problemas mágicamente en pocas sesiones, (aunque la gente que piensa así suele acudir al MAESTRO KAMO). Se sienten muy decepcionados cuando no se encuentran con alguien que les prometa una solución rápida en poco tiempo, alguien que haga “magia”. No están dispuestos a hacer el esfuerzo de venir, de esperar el tiempo que requiere hacer los cambios, la responsabilidad del cambio no es suya, recae en nosotros y por supuesto tampoco quieren ningún tipo de coste, económico o del tipo que sea. El problema de este tipo de posicionamiento mental predispone a ser presa fácil de impostores que prometan lo imposible  sin ningún tipo de escrúpulo y sin tener en cuenta las consecuencias.

Históricamente hemos sido victimas de “mesías” que nos contaron lo que queríamos oir, que  venían a salvarnos de todo mal. Hitler vendió esta idea y se la compramos.

Así encontramos la última decisión de D. Trump :

La retirada del Acuerdo era una de las promesas electorales de Trump, un abierto negacionista del cambio climático, ─que lo llegó a calificar de “invento chino”─,

 

Los cuentos chinos son los que se nos cuenta cuando queremos que las cosas sean fáciles, se ajusten a nuestros deseos y no impliquen ningún límite y cuidado. En este caso parece la historia que quiere oír nuestro niño interno para que no haya ningún reparo a seguir con el mismo sistema económico que se sustenta en la explotación sin medida de los recursos naturales y en la voracidad.

  1. Veroca Responder

    Muy bueno!!!

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