Actualidad y Psicoanálisis

Temas de hoy desde una perspectiva psicoanalítica

¿Qué hacer para no perderse en la universidad?

 

Los cambios en la vida son a menudo difíciles de gestionar.   Este mes muchos jóvenes han comenzado su primer año de universidad.  A veces pensamos que con 18 años ya son adultos.  ¡Qué equivocados estamos!

La vida universitaria no es una continuación de la escolar, todo cambia y los jóvenes entran en una etapa donde van a continuar con los cambios adolescentes, pero ahora teniendo que encontrar la identidad que será su tarjeta de presentación de por vida ¿Quién soy yo?

Se tienen que enfrentar a situaciones muy exigentes:

Tienen que diferenciarse de sus padres  sin temer perderlos: Separar su identidad de la de los padres, conlleva momentos de incertidumbre por ambas partes. Habrán de construir su identidad en base a lo que tomen de ellos, pero también desprendiéndose de aspectos con los que no se identifican, es en estas situaciones en las que los padres pueden sentirse “maltratados”, pero poder separarse de ellos es lo que  les convertirá en seres únicos.

Identidad sexual:  han recorrido un camino de preparación y ahora en este nuevo espacio de libertad y experimentación,   confirmarán lo que son  pero también se pueden sentir desbordados  y con dudas.

El grupo de iguales: vienen de un espacio conocido y más protegido, en el que sabían que lugar ocupaban.  Ahora tienen que integrarse y formar nuevos grupos, lo que disparará la competición por los diferentes roles con la sensación predominante de que si uno no ocupa rápidamente los lugares destacados quedará excluido como un paria.

En todo este proceso tendrán que seguir buscado y definiendo cuales son sus intereses, qué les une y qué les diferencia del resto…. Son muchas incógnitas que tendrán que ir resolviendo para dar forma a su SER.

En esta situación interna  además tendrán que adaptarse a un entorno muy competitivo y esto pone patas arriba su seguridad.  Aunque hayan sido estudiantes muy exitosos, en la universidad se van a sentir como el patito feo.  Hay muchas maneras de gestionar la impotencia que irremediablemente va a hacer acto de presencia.

  1. Desconectarse de la realidad y creerse todopoderoso:” no merece la pena, ha sido muy decepcionante, no era lo que parecía…”
  2. Conectarse con el patito feo de forma tan intensa que tengan una sensación constante de amenaza, exigencia y frustración que les haga blindarse, aislarse y competir desde un sentimiento de amenaza profundo
  3. Los que se sienten más fuertes y pueden conectarse con el patito feo aceptando su vulnerabilidad, podrán seguir adelante haciéndose cargo de la situación.

Lo normal es que un estudiante pase por cualquiera de estos tres estadios  en el transcurso de esta etapa. Cuando  el funcionamiento se enquista en cualquiera de los dos primeros puntos  es cuando aparecen los problemas y la identidad inmadura no  puede  sostener el peso del cambio.

¿Qué papel juegan en este proceso los padres?

Los padres  a veces pensando que “ya son mayores”,  “abandonan” a sus hijos a su suerte en aras de “darles su espacio”. Es muy importante que en esta etapa se sientan acompañados, sabemos que encontrar el equilibrio entre invadir, controlar o ser un apoyo a veces es difícil, pero es el objetivo a conseguir.

Los padres no solo están para ayudarles en la elección de carrera sino para ayudarles a acercarse a todas las incertidumbres que es normal que vayan surgiendo. Estilos de vida: profesional, social, sexual.  Ayudarles a que puedan  irse distanciado del funcionamiento inmaduro: yo necesito, yo quiero, yo tengo al funcionamiento  maduro  ¿Qué  voy a aportar a la sociedad?

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