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Que no te engañen: Las relaciones a distancia no funcionan

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Los niños tienen la fantasía de que todos sus deseos están al alcance de su mano y que se pueden cumplir. Sentirse omnipotentes es fundamental para su desarrollo, son tan dependientes que necesitan fantasear la realidad  para hacerla mas accesible y de este modo tener  fuerza para ir creciendo.  Pero con el tiempo, según desarrollen capacidades para hacer frente a la frustración y dolor que desprende la realidad, han de abandonar la omnipotencia e  ir plantando los pies en la tierra.

La tecnología nos facilita la inmediatez, nos da la sensación de que todo es posible: las compras online se reciben en una hora (menos de lo que tardarías tu en ir al supermercado, coger los productos, pagar y volver a casa), además gratis o por una pequeña cantidad, (el otro día leímos un artículo que auguraba el fin de los centros comerciales, compraremos sólo desde casa), la comunicación  es inmediata, Skype, el whatsapp, etc.,  te permiten estar conectado constantemente a una velocidad de vértigo…

En definitiva, las nuevas tecnologías están poniendo a nuestro alcance la vieja fantasía infantil de “lo puedo tener todo”  y que gracias a internet  somos super-hombres capaces de cualquier hazaña, la tecnología nos brinda la oportunidad   incluso  de tener relaciones a distancia “mejores y  más duraderas”.

Si “compramos esta idea” a cambio estamos sacrificando el CONTACTO, la cercanía. Es verdad  que hay avances que no se pueden frenar y que nos ayudan, pero no nos vendamos al “peor” postor. Por eso vamos a reflexionar sobre las relaciones a distancia  que muestra un estudio que se publicó en mayo de 2013.

Según un reciente estudio publicado en la revista ‘Journal of Communication’ y elaborado por la investigadora Crystal Jiang de la Universidad de Hong Kong y el profesor Jeffrey Hancock de Universidad Cornell (EEUU), las relaciones a distancia pueden ser incluso más exitosas que las convencionales. “No tenemos que pensar que estas relaciones están abocadas al fracaso”, comentan estos expertos.

     elmundo.es

Si queréis leer el estudio original de estos autores pinchad aquí

Cuando se inicia una relación se tiende a idealizar al otro. Al principio la persona amada tiene mucho de fantasía creada por nosotros y con el tiempo, mediante el contacto y el “roce”, aparecer la persona que es de verdad.

Este proceso siempre es complejo porque hemos de transformar lo ideal en real. Muchas parejas no lo resisten, pues implica una gran dosis de frustración y de aceptación de la realidad. En una relación de pareja tenemos que ser capaces de romper con  la fantasía omnipotente de que todo sea como deseamos, hasta poder llegar a la conocida frase de: “le amo hasta en  sus defectos”.

Pero según cuentan en este estudio, ya nada es imposible, una pareja puede perfectamente vivir separada por miles o cientos de kilómetros y tener incluso una relación más sana y feliz que las que conviven.

Creemos que el estudio da cuenta de una  confusión muy extendida,  la que sostiene que esta primera etapa del enamoramiento, la de la idealización, es la que debería perdurar por siempre, creyendo que en esto consiste amar y establecer una relación con otra persona. Una relación se construye a través del conocimiento profundo del otro, tolerando lo que es y lo que no es. El conocimiento del otro siempre tiene que ir unido a la cercanía, la idealización tiene que dar paso a la realidad, porque la primera parte es lo que te da fuerzas para establecer la relación y la realidad la que la consolida.  No nos engañemos, sin otro cerca no hay relación amorosa ni íntima.

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